Como en la vida misma,  Historias

Sin rastros

Recuerdo claramente las palabras de mi tía, «la vida nunca dejará de sorprenderte». Hace un par de semanas se podría decir que la vida en efecto me ha dejado pasmada, estupefacta, desconcertada.

Era la segunda vez durante la semana que necesitaba mi DNI pero no lo encontraba. Pasaban los días y me decía a mí misma que quizá debía estar en alguna de mis carteras y ya aparecería tarde o temprano, pero pasaron los días y nada. El día de la aceptación de la pérdida total fue cuando mi padre me dijo que era probable que viajemos por Semana Santa y procure tener mis documentos listos, no lo dudé dos veces y decidí empezar con los trámites de un duplicado.

Hoy en día este proceso es muy fácil, ya no tienes que hacer largas colas ni mucho menos. Solicité mi nuevo DNI a solo un clic en la web de la RENIEC y me hacían la promesa del  nuevo documento en tan solo 3 días. Esperaba pacientemente esos días y a la vez trataba de hacer una retrospección para ver si hallaba algún recuerdo que me lleve al día de la pérdida.

Todo transcurría con normalidad hasta que una tarde estaba reunida con mis hermanas en el carro escuchando una conocida emisora radial y estaban realizando un concurso de preguntas de cultura general. Pedí que alzaran el volumen y contestaba a la par que los concursantes todas las respuestas. Así que una de mis hermanas me dice que llamaría para que concurse yo. En ese momento estaba tan confiada en que podría responder  acertadamente que no dudé un segundo y le dije que llame, minutos después tenía al locutor preguntando mi nombre porque mi llamada había ingresado entre tantas. Recuerdo que me hicieron 4 preguntas, de las cuáles 3 eran de historia y geografía, pero la que causó más dificultad fue la última en la que me pedían reconocer una canción que francamente nunca había oído, pero gracias a que hoy en día las canciones contienen poca estructura gramatical y todo lo resumen a una pequeña estrofa que se repite de inicio a fin no fue tan difícil dar con la respuesta.

Había ganado pero no sabía ni en qué consistía el premio, después de enviar los clásicos saludos y decir el eslogan de la radio me pasaron a una contestadora que tomaba mis datos y me indicaba el día y hora de entrega de mi premio, el cual era un par de zapatillas originales de la última colección de Selena Gómez y también me indicó el requisito primordial, llevar mi DNI y una copia.

El día de la entrega del premio era el mismo en el que recibiría mi duplicado, no le tomé importancia porque podía ir por la mañana a la RENIEC y en la tarde pasar a la radio. Llegó el día, fui muy temprano a la oficina para recoger mi nuevo DNI y es ahí donde inicia mi travesía. Ustedes deben saber que cuando recoges tu nuevo documento de identidad te piden que muestres el voucher de pago y a la vez te dan una maquinita que lee las huellas dactilares. Sin embargo, no identificaba mis huellas. No lo hizo ni en los 3 intentos que tuve, así que me pidieron ir a otra área donde me hicieron el mismo procedimiento pero con una máquina lectora de huellas mucho más grande. Pasaba dedo por dedo pero eran puros intentos fallidos. Todos extrañados por la situación me indican que solo seguía un área por recorrer y era hablar con el supervisor para que me vuelva a tomar las huellas dactilares de ambas manos para poder volver a inscribirlas.

Todo era un tanto confuso ya que ni ellos mismos me podían dar una respuesta a esta situación. Hablé con el supervisor y me volvió a tomar mis huellas, tenía todas las manos manchadas de esas tintas y lo más curioso que me pareció fue que no solo eran las yemas de mis dedos, sino usaban todo mi dedo para poder tener mejores resultados según sus sugerencias. Minutos después me indicaron que este procedimiento podía demorar 24 horas y que aunque suene disparatado e incluso un tanto gracioso, el supervisor usó estas palabras: «Usted no tiene huellas dactilares». Minutos después había enviado mis huellas a peritaje y todo un procedimiento riguroso para poder re inscribirlas.

Después de un largo rato sentada en la sala de espera llamando a mis hermanas para ver si esto era una broma o qué explicación se les ocurría. Me dijeron que esto era posible por dos razones. La primera es que a causa de haber tenido contacto con sustancias químicas muy fuertes, esto puede generar daños irreparables en la piel y por ello afecta a las huellas dactilares en cierto modo y la otra razón podría ser que pertenezca a ese menos del 1% de la población mundial que no tiene huellas, de hecho hasta tiene un término que jamás lo había oído llamado «Adermatoglifia«.

En ese momento no le tomé la importancia debida y solo atiné a seguir las indicaciones de firmar papeles y después de una hora tenía mi DNI en manos. Por la tarde pasé a recoger mi premio y todo salió como esperaba.

Sin embargo, me había quedado esta duda sobre mis huellas y decido ir a un dermatólogo, me hace los exámenes y en efecto no tenía huellas dactilares, no era producto de sustancias químicas ni daños a la piel, era simplemente algo de nacimiento que jamás me había percatado hasta ese día. En ese momento empecé a recordar las veces que fui al banco y al querer hacer procedimientos por la máquina virtual no podía porque nunca reconocía mis huellas, y yo creía que era la máquina que siempre fallaba. Me indicó que no era nada grave ni preocupante pero que sí podría tener ciertos conflictos cuando quiera hacer algún trámite como pasaporte, renovación de DNI, etc.

La adermatoglifia es una de esas enfermedades que se han detectado a 20 personas al rededor del mundo, en cierta parte me siento especial. Pertenezco a ese pequeño segmento que se diferencia entre los 7 mil millones de habitantes en todo nuestro bello planeta. Pero a la vez genera ciertas incomodidades, imagínense si entro a trabajar en una empresa para la cual debes marcar asistencia en una máquina con escáner de huellas digitales.

No es algo preocupante definitivamente pero si es algo que no me lo esperaba. A decir verdad nunca había escuchado sobre este curioso caso. Hoy me queda más que claro aquella frase de que la vida jamás dejará de sorprenderme, y qué bueno que sea así. Siento que eso le da condimento a los días, a pesar que entre esas sorpresas te percates que puedes pasar tu vida sin rastros.

sin huellas dactilares
Solo se conocen a 20 personas en el mundo que tienen adermatoglifia.

Un Comentario

  • Yuliana

    Hola Carla, encontre tu post buscando en internet sobre no tener huellas 😉 Te comento que estamos casi en las mismas, recien a los 18 años me entere que tenia huellas debiles. Te sugiero que confirmes bien si no tienes huellas o si las tienes pero debiles, eso solo lo ven en Reniec por la Av. Abancay ( la principal) Ahi ingresas y preguntas por area de huellas y ahi te hacen un procedimiento mas avanzado para identificar eso. Inclusive en tu dni en la parte de atras puedes solicitar te coloquen en la seccion observaciones: huellas maltratadas. Te comento que yo he tenido los problemas como indicas, en el banco, etc. Tambien en mi anterior centro de trabajo al ingresar para marcar era todo un tema y tenian que registrar mi ingreso por escrito 😉 Lo mas tedioso que he tenido que pasar por tener huellas debiles es con los tramites notariales, ahora para todo te piden pasar por la biometrica, para comprar vender bienes, y ahora justamente estoy en eso, de la notaria me mandaron a reniec fui a reniec y me dicen que ellos no pueden hacer nada porque la notaria no deberia detener un tramite por no pasar la biometrica. Todo un caso, ojala pueda encontrar una solucion a ello. Somos unicas 😉

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